viernes, 6 de diciembre de 2019

El reverso oscuro del gato

English versión

El 19 de noviembre de 2019, el periódico La Verdad, en la sección Nuestra Tierra - Naturaleza, publicó un documentado artículo de Ginés S. Forte sobre el daño para la biodiversidad que produce el exceso de gatos. En él se exponen diferentes puntos de vista y, por su interés, lo reproducimos a continuación. También puede leerlo en la web de La Verdad, haciendo clic aquí.

Existe un gran desconocimiento sobre la grave amenaza que supone en las calles y los entornos naturales este pequeño felino, solo superado por el ser humano como especie más dañina para la biodiversidad
PIXABAY
GINÉS S. FORTE
Martes, 19 noviembre 2019, 13:07

En 1895 el gato 'Tibbles' se convirtió en la primera mascota de la historia descubridora de una nueva especie para la ciencia. Y también en el único ser vivo del que hay conocimiento que extinguió, él solo, una especie al completo. Hizo ambas cosas a la vez, y en un solo invierno. De hecho fue su instinto depredador el que procuró a los investigadores de finales del siglo XIX el conocimiento de la existencia del chochín de Stephens ('Xinicus lyalli'), un ave pequeña, gordita y poco dotada para el vuelo que vivió en la isla de Stephens. O, mejor dicho, que murió allí mismo sin que nadie, a excepción del gato 'Tibbles', la hubiera visto con vida nunca antes. Él solo mató ese invierno, en aquella islita neozelandesa de apenas dos kilómetros de largo, uno de ancho y casi 300 metros en su mayor altura, al menos 13 ejemplares del ignoto pájaro, y llevó sus restos a su dueño, David Lyall. Lyall era guardián del faro, aficionado a la ornitología (envió los cadáveres a los expertos Rotschild y Walter Buller, que certificaron el descubrimiento) y el hombre que llevó al gato a aquel territorio que ha pasado a la historia natural por acoger la extinción más rápida de la que se tiene conocimiento.

Escuchando las explicaciones de los expertos y repasando la documentación sobre la repercusión de los gatos en la biodiversidad, el caso de aquel minino neozelandés deja de parecer una anécdota para convertirse casi en un augurio. «El gato es quizá la especie más dañina que existe para la biodiversidad», explica contundente un especialista tan comprometido con la causa de la naturaleza como Rubén Vives, exsecretario de Ecologistas en Acción en la Región de Murcia. El coordinador técnico del proyecto sobre especies invasoras Life+ Ripisilvanatura, Jaime Fraile, corrobora el diagnóstico. «Si el gato no figura en el 'Catálogo español de especies exóticas invasoras' es porque está aquí desde tiempo inmemorial, pero sí aparece en el listado de las cien más dañinas del mundo», aclara. El gato doméstico ('Felis silvestris catus') es, en concreto, uno de los catorce mamíferos recogidos en esta infame lista. Es una distinción que se le queda corta: en realidad el gato se ha convertido, dejando a un lado al ser humano, en el depredador que más especies de vertebrados ha hecho desaparecer del planeta. Un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) concluyó hace unos años que los gatos han participado en el 14% de las extinciones conocidas de vertebrados en los últimos siglos. «Conservan su instinto cazador; aunque vivan acomodados en un sofá y les den pienso, en cuanto salen fuera matan de todo: reptiles, anfibios, pájaros, murciélagos... los animales silvestres huyen cuando aparece porque se sienten presionados», apunta Vives.

«El impacto de los gatos sobre la biodiversidad, aunque perfectamente descrito en la literatura científica, no parece haber llegado a la población en general», se lamenta Jorge Sánchez, biólogo de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE). Este impacto, advierte, «no lo causan solo los gatos callejeros (ferales en el argot de gatófilos) sino que es extensible a lo que los anglosajones denominan 'free-ranging cat', es decir, gatos que tienen libertad de movimientos», a pesar de contar con casa y dueño. Entre unos y otros se estima que solo en Estados Unidos acaban cada año con entre 1.300 y 4.000 millones de pájaros y entre 6.300 y 22.300 millones de mamíferos, de acuerdo con una investigación publicada en 'Nature' en enero de 2013, donde además se concluye que estos felinos son la principal fuente de mortalidad no natural de fauna.

«¿Deberíamos matar a los gatos para salvar a los pájaros?», se preguntó el mes pasado un titular de 'National Geographic'

Un ejemplo más concreto, y cercano, de su influencia en el medio es la depredación que hacen de las salamanquesas ('Rarentola mauritanica'), un reptil que combate a las cucarachas ('Blattodea'). De ahí que cuando «aparece el gato aumentan las cucarachas», sentencia Vives. Al igual que se incrementa el número de mosquitos, liberados por la ausencia de aves, que desaparecen por la amenaza minina. «¿Deberíamos matar a los gatos para salvar a los pájaros?» se pregunta sin medias tintas un titular de la edición original de 'National Geographic' del mes pasado, en cuyo subtítulo se recuerda que «nuestros amigos felinos están matando miles de millones de aves cada año».

«Incluso grupos que a priori no parecen soportar el impacto de los gatos, lo sufren», añade Sánchez, que pone el ejemplo de los murciélagos ('Chiroptera'). Un estudio recogido este mismo año por la base de datos de artículos científicos 'BiOne Complete' apunta que el 38% de estos quirópteros que ingresan en centros de recuperación británicos tienen señales de ataques de gato. El biólogo jamaicano Damion Whyte ha registrado la captura de al menos quince murciélagos cada noche por cada gato a la salida de sus cuevas al atardecer. Son casi 5.500 mamíferos voladores menos al año por minino.

En su descargo, hay que señalar que el gato solo se limita a cumplir con su papel de depredador. Los estragos que causa se deben en último término al ser humano, que es quien lo introduce en entornos que no le corresponde y en los que arrasa con lo que encuentra al alcance de sus garras. «Está demostrado que uno de los impactos más directos que se experimentan cuando se urbaniza un entorno silvestre es la aparición de los gatos», explica el experto de Ecologistas en Acción. «Hacen disminuir muchísimo la biodiversidad de las especies silvestres». Donde más trastornos causan es en los entornos naturales. Si bien no es muy común que los gatos se adentren en espacios muy alejados de las casas, de donde proceden, sí ejercen una importante influencia en áreas, en ocasiones protegidas, próximas a estas, como los espacios de El Valle y Carrascoy, al sur de la ciudad de Murcia. En estos lugares despliegan al menos una doble amenaza: presionan a la fauna silvestre, por un lado, y, no menos preocupante, se mezclan con los gatos monteses ('Felis silvestris'), entre los que generan una hibridación alarmante. Hasta el punto de que «la mayor parte de la población actual de gatos monteses en la Región de Murcia es híbrida de segunda generación». Así lo concluye una tesis de hace unos años sobre la presencia de varias especies de mamíferos en la Comunidad Autónoma citada por Vives y publicada por la Universidad de Murcia. «Es muy preocupante: se están perdiendo los genes del gato montés», afirma. «Estamos haciendo un muestreo en montes del Sureste peninsular y no salen tantos gatos monteses como se esperaba». En la Sierra de la Pila, por ejemplo, que es un área muy propicia, por su gran extensión forestal, «no ha aparecido ningún gato montés en las quince cámaras de muestreo que hemos colocado».

Entre tanto, el reino del gato doméstico está lejos de desmoronarse. No hay un censo claro sobre los felinos que deambulan en la Región de Murcia, ya tengan domicilio conocido o sean puramente callejeros. «En torno al municipio de Murcia el Ayuntamiento calcula entre 10.000 y 12.000 ejemplares en la calle, pero es un número muy conservador», estima Vives. Ecologistas en Acción parte del censo que un grupo de animalistas ha verificado en la pedanía de La Alberca, donde su población ronda los 250 ejemplares, para colegir que en todo el municipio se pueden superar los 25.000 gatos, y entre 75.000 y 100.000 en la Comunidad Autónoma. Si cada uno atrapa al menos una presa al día, aunque «normalmente cazan más, ya tenemos la explicación de cómo desaparecen de las ciudades todas las aves insectívoras», por ejemplo.

Ecologistas en Acción calcula una población de unos 100.000 ejemplares en la Región de Murcia

Con este panorama, ¿qué se puede hacer? «Una esterilización masiva», responde Vives. «Son demasiados y ejercen una presión demasiado grande». El naturalista es contundente: «Podemos hacer muchas cosas por la biodiversidad, por el medio ambiente, pero de qué sirve si luego llegan los gatos y acaban con todo eso». De momento, explica Jaime Fraile, «la mayoría de los ayuntamientos en España, a semejanza de lo que ocurre en diversos países de Europa, empiezan a aplicar el protocolo CEL», siglas de captura, esterilización y liberación. Para las áreas naturales (donde además de roedores también cazan aves y pequeños reptiles, compiten con otros predadores, se hibridan y contaminan genéticamente las poblaciones de gato montés autóctono, y transmiten enfermedades) «se abre la puerta a medios de control letales porque la presión social no es tan grande».

Esa presión social llega sobre todo de sectores animalistas de entornos urbanos. El biólogo Jorge Sánchez apunta la «fuerte polarización» existente entre estos y los «conservacionistas que proponen la gestión del gato como especie invasora». La estadounidense Biblioteca Pública de Ciencias, conocida por las siglas en inglés PLOS, recogió en 2012 un artículo científico que evidencia «una visión distorsionada de la realidad» entre las personas que actúan como cuidadoras de colonias felinas, que no llegan a entender que «los gatos al aire libre representan una amenaza global para la conservación de vertebrados terrestres», en palabras de sus autores. Sánchez alerta de que la legislación actual «está siendo usada para fomentar la creación de colonias felinas», que en principio la Ley de protección animal admite poner bajo la gestión de particulares o entidades de defensa de los animales, pero únicamente para gatos ferales que deben ser esterilizados.

Otros estudios, como el publicado en 2015 por el Centro Nacional de Información Biotecnológica de Estados Unidos (NCBI) sobre la percepción que tienen los dueños de los gatos domésticos, evidencia que las campañas de formación sobre el peligro que suponen en el entorno apenas influyen en estas personas. Como tampoco les afectan trabajos que ponen en entredicho la supuesta eficacia del 'Felis silvestris catus' para eliminar las molestas ratas. Estudiosos de la neoyorkina Universidad Fordham, por ejemplo, observaron durante 79 días a una colonia de un centenar y medio de ratas en unas instalaciones de gestión de residuos. En total, los gatos de la zona solo acabaron con dos de ellas en todo ese tiempo.

La especie se limita a cumplir su papel depredador, es el ser humano quien lo ha introducido en entornos que no le corresponden

No es fácil para los conservacionistas mostrar el reverso oscuro del gato, un ser percibido con un aura luminosa que lleva miles de años, más de 9.000 al menos, junto a nosotros. Al escritor francés decimonónico Víctor Hugo se le atribuye una frase que resume perfectamente la fascinación del ser humano por el pequeño felino: «Dios hizo el gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar un tigre». Advertida por los datos que recoge este reportaje, Elena, una amante de los gatos próxima a este periodista, respondió contundente como réplica a los argumentos que uno a uno pretendían mostrarle las amenazas que representan: «Sí, lo que digas, pero finalmente cumplen una función estética importante». Pocos podremos estar en desacuerdo con esta afirmación sobre un animal tan capaz de dar vida, figuradamente, a muchas personas como de quitarla, literalmente, a muchos más seres; como hizo Tibbles con el chochín de Stephens, al que puso en el mapa de las especies al mismo tiempo que lo quitó de él para siempre.
P. PLEUL

Erradicarlos como plaga o protegerlos: no hay acuerdo

Rubén Vives, de Ecologistas en Acción de la Región de Murcia, aboga por campañas de esterilización activa acometidas por la Administración para que el número de gatos «no se desmadre». El experto advierte de la alimentación, en muchos casos reforzada, que le dan los humanos y que influye en «una tasa de reproducción de gatos altísima». Para acabar con el problema, «el Gobierno de Australia ha planteado sacrificar cientos de miles de gatos; en otros países del mundo también se plantean controlarlos», e incluso en un municipio del sur de Nueva Zelanda, Omaui, su Ayuntamiento ha propuesto tratarlos como una plaga y erradicarlos directamente para que los animales nativos vuelvan a recuperar el espacio que la felina mascota les ha arrebatado.

En la Región de Murcia existen normativas que incluso multan a quienes den de comer a los gatos callejeros. De otro lado, existe una presión de colectivos animalistas por evitar que los ayuntamientos puedan retirar a los felinos de las calles, si bien están de acuerdo en la necesidad de esterilizarlos.

domingo, 1 de diciembre de 2019

Un erizo en el resort / A hedgehog at the resort

Nuestro greenkeeper y amigo Carlos Rebollo nos ha enviado unas fotos que tomó en el hoyo 10 el viernes 30 por la mañana, antes de amanecer. La noticia es que tenemos un nuevo vecino: un erizo.

Los erizos son unos pequeños mamiferos nocturnos que se alimentan de insectos. No es la primera vez que Carlos ha visto ejemplares de esta especie en el resort. Es una buena noticias desde el punto de vista de la biodiversidad y del estado mediambiental de Hacienda Riquelme.

Puede encontrar información sobre los erizos (Erinaceinae) en Wikipedia.


Our greenkeeper and friend Carlos Rebollo has sent us some photos he took on the 10th hole on Friday 30th in the morning, before dawn. The news is that we have a new neighbour: a hedgehog.

Hedgehogs are small nocturnal mammals that feed on insects. It is not the first time that Carlos has seen specimens of this species in the resort. This is good news from the point of view of biodiversity and the environmental situation of Hacienda Riquelme.

You can find information about hedgehogs (Erinaceinae) on Wikipedia.



jueves, 21 de noviembre de 2019

Mapas de Sucina y alrededores / Maps of Sucina and surroundings

Si le gusta el senderismo, o está interesado en saber qué hay cerca del resort, o simplemente le gustan los mapas detallados, le sugerimos utilice los editados por el Centro Nacional de Información Geográfica. Se pueden adquirir en su tienda virtual y también en La Casa del Mapa, en la ciudad de Murcia.


If you like hiking, or are interested in knowing what there are near the resort, or you simply like detailed maps, we suggest you to use those edited by the Centro Nacional de Información Geográfica. They can be purchased at its virtual store and also at La Casa del Mapa, in the city of Murcia.


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domingo, 13 de octubre de 2019

Tormentas, granizo y nieve sobre Hacienda Riquelme / Storms, hail and snow over Hacienda Riquelme

La "gota fría" del pasado 13 de septiembre de 2019 fue la peor tormenta sobre Hacienda Riquelme Golf Resort hasta la fecha. Sin embargo, otras tormentas, granizo e incluso nieve han tenido lugar a lo largo de los años. Las siguientes entradas antiguas lo demuestran (haga clic en los enlaces para ver más fotos).

The "cold drop" of September 13, 2019 was the worst storm over Hacienda Riquelme Golf Resort to date. However, other storms, hail and even snow have taken place through the years. The following old posts show it (click on the links to see more pics).

4 mayo 2010 Granizo en la urbanización / Hail in the residential


3 octubre 2012 La tormenta del 28 de septiembre / The September 28th storm


25 diciembre 2013 Arcoiris doble sobre Hacienda Riquelme / Twin rainbow over Hacienda Riquelme


24 marzo 2015 Lluvia sobre Hacienda Riquelme / Rain on Hacienda Riquelme


17 diciembre 2016 Tormentas en Hacienda Riquelme / Storms at Hacienda Riquelme
18 diciembre 2016 Tormentas en Hacienda Riquelme (2) / Storms at Hacienda Riquelme (2)
19 diciembre 2016 Tormentas en Hacienda Riquelme (3) / Storms at Hacienda Riquelme (3)


18 enero 2017 Nieve en Hacienda Riquelme / Snow on Hacienda Riquelme
18 enero 2017 Nieve en Hacienda Riquelme (2) / Snow on Hacienda Riquelme (2)

miércoles, 18 de septiembre de 2019

La otra plantilla de Riquelme / The other staff of Riquelme

El pasado viernes 13, coincidiendo con la peor gota fría en muchos años, el diario La Verdad publicó un excelente artículo dedicado a la vida silvestre en Hacienda Riquelme y al greenkeeper, Carlos Rebollo.

Para nosotros es muy grato comprobar que hay empleados y propietarios de campos de golf que aprecian y cuidan la naturaleza y el medio ambiente, en este caso de nuestro resort.

El artículo se titula La otra plantilla de Riquelme y, por su interés, lo reproducimos aquí.

Last Friday the 13th, coinciding with the worst 'gota fría' (literally, cold drop, extremely heavy rains) in many years, the newspaper La Verdad published an excellent article dedicated to wildlife in Hacienda Riquelme and the greenkeeper, Carlos Rebollo.

It is good to be able to confirm that there are employees and owners of golf courses that appreciate and take care of nature and the environment, in this case of our own resort.

The article is entitled The other staff of Riquelme and, due to its interest, we have reproduced it here.

Clic para ampliar. Clic derecho para descargar / Click to enlarge. Right click to download

jueves, 15 de agosto de 2019

Cuera Dragoons (Leather-Jacket Soldiers)

Versión en español

INTRODUCTION

The Far-West has a history that movies have not told and that was starred by Spain. Long before other Europeans, Spaniards faced Apaches, Comanches and many more Indian tribes. They also created a defensive network based on a line of forts (the presidios) and a unique cavalry (the cuera dragoons) that supported the colonization and articulated the defence of the northern border of the Viceroyalty of New Spain.

A strategic objective justified to defend this border so stubbornly: to protect the silver mines of New Spain, the most valuable resource of the Spanish empire in America, from incursions of natives and other European powers.

Many cities in the southwestern United States had their origins in Spanish presidios and retain their Hispanic names. This is the case of San Diego, Monterey, San Francisco, Santa Barbara, Tucson, Santa Fe, El Paso, San Antonio or Laredo. But to vindicate our history, we must first know it…

Cuera dragoons patrol (18th century)
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The Alamo was first a mission and then a Spanish barracks, before reaching fame for the battle that took place there in 1836.

THE NORTH OF NEW SPAIN IN THE 16th AND 17th CENTURIES

In 1521, Hernán Cortés conquered Tenochtitlan, the Aztec capital, but not all of today's Mexico. The occupation and colonization of the rest of the country, and the other territories that constituted the viceroyalty of New Spain, was a process that developed very unequally according to the areas. In the north it lasted the three centuries of the Spanish presence in that part of the world.

One of the pillars of the Hispanic advancement was the presidio. According to the RAE (Spanish Royal Academy) dictionary, the word presidio comes from the Latin praesidium which meant 'military garrison', 'protection', 'help'. Of the various presidio meanings, the one it applied in America was not that of 'prison establishment' but that of 'city or fortress that could be garrisoned with soldiers'.

The first presidios, whose garrisons were called presidial troops, were built in New Spain during the so-called Chichimeca War. This long and cruel guerrilla war originated after discovering silver mines in the Zacatecas area, north of Mexico City, and lasted for much of the second half of the 16th century. In it, the Spaniards faced several tribes they called barbarians for lacking cities and complex social and political structures, being nomads or semi-nomads, practicing looting and rejecting any attempt at civilization.

These presidios were built as tiny castles. They had very small garrisons, of just half a dozen cavalry soldiers who lived there with their families. There also used to be some Indians who worked as auxiliaries. The most characteristic element of the presidial soldiers was always the cuera, a long vest made with several layers of tanned leather that protected them from the arrows and white weapons. The cueras were an evolution of the conquerors’ armors, poorly adapted to the semi-desert north of Mexico.

The presidial forces provided escort to caravans, mule trains and travelers. They could persecute and fight small parties of hostile Indians but lacked the necessary military capacity to win the war.

When the Chichimeca conflict finally ended - more as a result of purchase of wills and missionary effort than by a military victory - the Spanish colonization continued advancing north. In 1598, an expedition led by Juan de Oñate, called 'the last conqueror', reached the current New Mexico where the city of Santa Fe was founded a few years later. With this expedition, horses, mostrencas cows (ancestors of the long horn), sheep, pigs, agriculture, irrigation systems, religion and Spanish culture entered the southwest of what are now the States United.

During the seventeenth century, insurrections of different native groups were frequent in New Spain. The most serious uprising was that of the Pueblo Indians in 1680, known as the Great Northern Revolt. It was a crisis without precedent for the Spanish presence in the north of the viceroyalty. It caused the expulsion from New Mexico of Spaniards and allied Indians and spread the revolt to other areas, although with much less catastrophic results.

By 1693 the lost territory had already been recovered. The Spaniards reduced the pressure on the Pueblo Indians, the coexistence improved, and they faced together a common enemy that frequently harassed them, a series of indigenous groups known as the Apaches.
 
However, the presidio system suffered from multiple administrative and military problems, largely derived from the sale of public office that had occurred by the end of the 17th century. Some provincial governors bought the position to use it for their own benefit. This affected the presidios since the captains served the interests of the governor or their own, rather than ensuring the security of the border. The system should be improved.

Cuera dragoon (by courtesy of Augusto Ferrer-Dalmau)

Equipment of a cuera dragoon. The most characteristic element was the cuera, a long vest made withseveral layers of leather that protected from arrows and white weapons. In addition, according to the regulations of 1772, each dragoon should have six horses, a foal and a mule.

THE NORTH OF NEW SPAIN IN THE FIRST HALF OF THE 18th CENTURY

In the north of the viceroyalty, new presidios were built, but now with the target of protecting nearby missions, towns, farms and mines. It went from the linear strategy of communication routes protection, applied during the Chichimeca war, to a strategy of action in areas of influence. They also increased size and garrison of dragoons (soldiers equipped to do the service alternately on horseback or on foot) to be able to carry out their task in very large, sparsely populated and almost always unsafe areas, mainly due to raids by different barbarian tribes.

The hardness of his mission made it necessary for each dragon to have several horses and a mule. This compelled the presidios to maintain a large herd that usually had to graze outside the presidio grounds, requiring a good number of men for the surveillance. Even so, they were frequently stolen by Indian marauders.

Many of the presidial soldiers were not peninsular or Creole. They were often born on the border itself and belonged to the various castes in which the society of the time structured. The presidios used to be multiracial enclaves in which, among the soldiers and their families, there were whites, mestizos,coyotes (son of Indian and mestizo, that is 75% of Indian blood), Indians, mulattos, blacks….

The occupation of South Texas took place in the second decade of the 18th century to counteract the arrival of the French, who were expanding from Canada to the south following the course of the Mississippi River. In 1720, a small expedition commanded by Pedro de Villasur was sent from Santa Fe to the northeast to investigate and assess the French presence. They reached Nebraska, in the geographic centre of the United States, where they were massacred by the Pawnee Indians, equipped with firearms supplied by Gallic merchants. The necessary occupation of Texas extended the territories under nominal Spanish sovereignty and also the size of an already huge and diffuse border.

One of the works carried out in order to improve the presidial system was the long inspection trip of Brigadier Pedro de Rivera through the presidios of northern New Spain. It resulted in the promulgation by the viceroy Marquis of Casa Fuerte of the presidial regulation of 1729.

The regulation, written in a time of relative peace, tried to put order in many aspects of the operation of the presidios, but the reduction of costs of the presidial system prevailed. The total strength of only 1006 men distributed in 23 posts was reduced to 734 men and 19 posts.

At the beginning of the 18th century, a new tribe, the Comanches, had appeared on the great plains. They were warriors, hunters and nomadic shepherds and soon became the dominant group in those regions thanks to their rapid and effective adoption of the horse. In the open field they were militarily superior to their competitors in the hunt for the cybolo (buffalo), the Apaches, to which they pushed south and southwest.

Not many years after the publication of the presidio regulation, by the middle of the 18th century, Apaches, and Comanches also, intensified their frequent and often massive raiding incursions into Spanish territories. Large areas of northern New Spain suffered a permanent state of guerrilla warfare that would ravage those territories for many years.

Apaches, like the Chichimecas once, lacked the concept of a nation,their trade and agriculture were very limited, they didn't raise horses, but they learned to use and steal them very soon. They were warriors and hunters and needed raiding to survive. Raids in revenge for the losses suffered were also part of their customs. They were hated by the Indian tribes with whom they had contact, and resisted to the sedentarization process, that Spaniards promoted to try to end that way of life. In addition, they usually respected only for a short time, the fragile peace agreements that the leaders of each band signed occasionally and individually with the Spanish authorities.

An attempt by Apaches to approach to the Spaniards, motivated only by their need for help against their Comanche enemies, took place in Texas. The mission of San Sabá was founded, specifically for the Apaches. Despite the protection it should receive from a presidio located a few kilometres away, a large party of Comanches, Taowayas and other tribes razed the mission in 1758, a few months after its foundation, ending with the project.

Some Spanish presidios in the south of the present-day United States and northern Mexico

THE GREAT MEXICAN NORTH AFTER THE SEVEN YEARS’ WAR

The fate of that remote border was linked to what was happening in other parts of the world. In 1763, the peace of Paris was signed that put an end to the Seven Years' War, a kind of first world war in which almost all European countries took part and fought in many sites of the planet. The borders of the Viceroyalty of New Spain changed. They lost East and West Florida, which remained in the hands of the United Kingdom and, by way of compensation, France ceded Louisiana.

Due to the bad result of the war, the Spanish monarch Carlos III decided that it was time to put order in his armies and in the empire, beginning a period of great Bourbon reforms. In 1765, he sent to New Spain as visitador (visitor), a kind of plenipotentiary inspector, to the jurist and enlightened politician José de Gálvez, who will remain in the viceroyalty until 1772.

Gálvez promoted numerous actions and reforms, which would continue after being appointed in 1776 Secretary of State of the Universal Office of the Indies (Minister of the Indies).

One of these actions was the occupation of Alta California, initiated in 1769 and motivated by the need to anticipate the threat that English and Russian began to pose. This could endanger the important commercial line of the Manila Galleon, which came every year from the Philippines and sailed along those coasts to Acapulco.

Another outstanding action was a new inspection trip to the presidios of the north of the viceroyalty. It was carried out by the Marquis de Rubí between 1766 and 1768 and resulted in a new regulation of presidios, put into effect by Viceroy Bucareli in 1772. Many organizational and operational problems were addressed, some of which the regulation of 1729 had already tried to solve with little success. The most important point was to define a line of 15 presidios, separated each other about 160 km and located more or less on the current border between the United States and Mexico. Outside of that line were the presidios of Santa Fe (New Mexico) and San Antonio (Texas). Others, such as Los Adaes (Texas), were removed and some detachments were also established to serve as liaisons with the farthest presidios.

The task of managing the relocation of the presidios and implementing the regulation was entrusted to Hugo O'Conor, a Spanish naturalized Irish military, former governor of the province of Texas, who was appointed General Inspector of Presidios of the Internal Provinces of Northern New Spain. He did an arduous job, improved coordination between presidios and achieved some successes against the Apaches, but the violence continued.

In 1777, being already Minister of the Indies, José de Gálvez promoted the creation of the General Command of the Internal Provinces. The northern provinces began to have a differentiated status from the rest of the viceroyalty, so that a General Commander could quickly decide and coordinate all military actions for defending these punished provinces.

The tasks entrusted to all these units were many: to patrol the adjacent land until linking with the patrols of the next presidios of the line, to carry out escorts, to pursue marauders, to participate in campaigns with other units, to take care of the horses herd, to protect the own presidio, to visit the peaceful Indians located in the vicinity... In order to carry them out effectively, it was necessary to increase quite a lot the number of troops specified by the regulations.

De Croix managed to put into service a force of about 900 garrison men, 900 in continuous patrol and 900 in campaign. In 1778 he created the so-called light troop, which replaced a part of the cuera soldiers of each presidio. The light troop did not carry cuera, shield, or spear and was supposed to be more suitable for combat on foot and in mountain areas. The state of war in the Internal Provinces continued, but the new organization would soon begin to bear fruit. For the services rendered, when Croix ceased in 1783 in his position as General Commander, he was appointed viceroy of Peru.

In the meanwhile, Spain helped American revolutionaries effectively, by contributing significantly to the final British defeat in 1783 and recovering the Floridas. The main protagonist of this economic and military support was the governor of Louisiana, Bernardo de Gálvez, nephew of the Minister of the Indies, José de Gálvez.

Bernardo de Gálvez had fought against the Apaches in Sonora when he had the rank of captain. Between 1770 and 1771 he had leadered four campaigns and was injured during an attack by these Indians in the city of Chihuahua, saving his life thanks to the use of the cuera. In 1785 he was appointed viceroy of New Spain and, although he died after only one and a half years in office, he had time to write a document known as Instruction of 1786. In it, making use of his extensive personal experience in Sonora and Louisiana, he established the strategy to follow in the Internal Provinces, especially against the Apaches, considered the most dangerous and irreducible enemies.

The main points of the extensive and widely accepted instruction of 1786 were summed up in the phrase of Gálvez himself "better a bad peace than a good war" and were concretized in:
  • To maintain military pressure on the Indians, to the extent of exterminating Apaches if necessary.
  • Sustained confidence in building alliances (the defeat of the gentiles consists in persuading them to destroy between themselves).
  • Indians who wanted peace should become dependent on the Spaniards through gifts and commerce (gifts were cheaper than war and more effective than useless troop increases).
In 1779, the, at that time governor of New Mexico, Juan Bautista de Anza, defeated severely to Comanches what, together with the effects of a smallpox epidemic, facilitated the signing of a peace treaty with these Indians in New Mexico in 1786. The former year, governor of Texas Domingo Cabello had signed a similar treaty with Comanches of that province, which became de facto allies of the Spaniards against Apaches.

The implementation of the 1772 regulation of presidios by Hugo O'Conor, the defensive network set up by Teodoro de Croix, the application of Bernardo de Gálvez's Instruction of 1786, the peace treaties with Comanches achieved by Anza and Cabello, and successive designations of competent General Commanders, gave a gradual turnaround to the situation of the Internal Provinces.

By the mid-1790s, and despite some uprising like that of Mescalero Apaches in 1795, many Apache bands had been pacified and were installed in the vicinity of presidios, where they received rations and protection from the Spaniards (a precursor to the Indian reserves implanted in the 19th century by the United States). Peace was relative but infractions, both of Indians and Spaniards, were considered individual actions, which did not justify resuming war.

The troops of the presidial companies, plus those of the flying companies and those of three companies of Indian friends (two of opatas and one of pimas), stabilized around 3000 men. To this figure we must add the militias, smaller in number and of a very variable military value according to the units. Therefore, it can be said that 3000 soldiers defended 3000 km of border.

The line of presidios according to the regulations of 1772
(Map: M. Alonso Baquer. Illustration: Juan de Aragón)

EPILOGUE

At the beginning of the 19th century, this border changed again, first when Spain gave Louisiana back to France and then when Napoleon sold it to the United States. This gave rise to new border problems, now between Spain and the young and expansionist United States.

Peace with Indians was kept in most of the Internal Provinces until the independence of Mexico, in 1821. In Texas, it was only until 1810, when Mexican revolutionary movements and American interference ravaged the province, leaving free way for Apaches and Comanches to resume their raids.

Original Spanish text: F. Moreno del Collado ©
Reviewed by: A. Vílchez, J. Serrano, M. Arranz, M. Rispa
Translated on February 25th, 2020

Dragones de cuera

English versión

INTRODUCCIÓN

El Lejano Oeste tiene una historia que no nos cuentan en el cine y que protagonizó España. Mucho antes que otros europeos, los españoles se enfrentaron a apaches, comanches y otras tribus indias. También crearon una red defensiva basada en una línea de fuertes (los presidios) y una caballería singular (los dragones de cuera) que apoyaron la colonización y articularon la defensa de la frontera norte del virreinato de Nueva España.

Un objetivo estratégico justificaba la tenaz defensa de esta frontera: proteger las minas de plata de Nueva España, la más valiosa fuente de recursos del imperio español en América, frente a incursiones de nativos y de otras potencias europeas.

Numerosas ciudades del sudoeste de los Estados Unidos tuvieron su origen en presidios españoles y conservan sus nombres hispanos. Es el caso de San Diego, Monterey, San Francisco, Santa Bárbara, Tucson, Santa Fe, El Paso, San Antonio o Laredo. Pero para reivindicar nuestra historia, antes hay que conocerla…

Columna de dragones de cuera (siglo XVIII)
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El Álamo fue primero una misión y después un cuartel español, antes de alcanzar la fama por la batalla que tuvo lugar allí en 1836.

EL NORTE DE NUEVA ESPAÑA EN LOS SIGLOS XVI Y XVII

En 1521, Hernán Cortés conquistó Tenochtitlan, la capital azteca, pero no todo el México actual. La ocupación y colonización del resto del país, y de los otros territorios que constituyeron el virreinato de Nueva España, fue un proceso que se desarrolló de forma muy desigual según las zonas. En el norte duró los tres siglos de la presencia española en aquella parte del mundo.

Uno de los pilares del avance hispano fueron los presidios. Según el diccionario de la RAE, la palabra presidio viene del latín praesidium que significaba 'guarnición militar', 'protección', 'ayuda'. De las varias acepciones de presidio, la que aplicó en América no fue la de ‘establecimiento penitenciario’ sino la de ‘ciudad o fortaleza que se podía guarnecer de soldados’.

Los primeros presidios, a cuyas guarniciones se las llamó tropas presidiales, se construyeron en Nueva España durante la llamada Guerra Chichimeca. Esta larga y cruel guerra de guerrillas se originó tras el descubrimiento de las minas de plata en la zona de Zacatecas, al norte de Ciudad de México, y se prolongó durante buena parte de la segunda mitad del siglo XVI. En ella, los españoles se enfrentaron a una serie de tribus a las que llamaban bárbaras por carecer de ciudades y de estructuras sociales y políticas complejas, ser nómadas o seminómadas, practicar el pillaje y rechazar cualquier intento de civilización.

Estos presidios se construyeron a modo de diminutos castillos. Tenían guarniciones muy reducidas, de apenas media docena de soldados de caballería que vivían allí junto con sus familias. También solía haber algunos indios que trabajaban como auxiliares. El elemento más característico de los soldados presidiales fue siempre la cuera, un chaleco largo hecho con varias capas de piel curtida que les protegía de las flechas y armas blancas. Las cueras fueron una evolución de las armaduras de los conquistadores, mal adaptadas al semidesértico norte mexicano.

Los presidios facilitaban escolta a caravanas, reatas de mulas y viajeros. Desde ellos se podía perseguir y combatir a pequeñas partidas de indios hostiles, pero carecían de la capacidad militar necesaria para ganar la guerra.

Cuando por fin concluyó el conflicto chichimeca - más como resultado de la compra de voluntades y del esfuerzo misionero que por una victoria militar - la colonización española continuó avanzando. En 1598, una expedición liderada por Juan de Oñate, llamado el último conquistador, llegó hasta el actual Nuevo México donde, pocos años después, se fundó la ciudad de Santa Fe. Con esta expedición entraron en el sudoeste de lo que hoy son los Estados Unidos los caballos, las vacas mostrencas (antepasadas de los cuernilargos o long-horn), las ovejas, los cerdos…, la agricultura, los sistemas de regadío, la religión y la cultura española.

Durante el siglo XVII fueron frecuentes en Nueva España las insurrecciones de diferentes grupos nativos. El levantamiento más grave de todos fue el de los indios pueblo de 1680, conocido como la Gran Revuelta del Norte. Supuso una crisis sin precedentes para la presencia hispana en el norte del virreinato. Provocó la expulsión de Nuevo México de los españoles y de los indios aliados y se extendió por otras zonas, aunque con resultados mucho menos catastróficos.

Para 1693 ya se había recuperado el territorio perdido. Los españoles redujeron la presión sobre los indios pueblo, la convivencia mejoró y se enfrentaron juntos a un enemigo común que les hostigaba con frecuencia, una serie de grupos indígenas conocidos como los apaches.

Sin embargo, el sistema de presidios adolecía de múltiples problemas, administrativos y militares, en buena parte derivados de la venta de cargos públicos que se había producido a finales del siglo XVII. Algunos gobernadores provinciales compraron su puesto para usarlo en su propio beneficio. Esto afectó a los presidios ya que los capitanes sirvieron a los intereses del gobernador o a los suyos propios, antes que velar por la seguridad de la frontera. El sistema debía mejorarse.

Dragón de cuera (por cortesía de Augusto Ferrer-Damau)
Equipamiento de un dragón de cuera. El elemento más característico era la cuera, un chaleco largo hecho con varias capas de piel curtida que protegía de las flechas y armas blancas. Además, según el reglamento de 1772, cada dragón debía tener seis caballos, un potro y una mula. 

EL NORTE DE NUEVA ESPAÑA EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XVIII

En el norte del virreinato se construyeron nuevos presidios, pero ahora con la misión de proteger a las misiones, pueblos, haciendas y reales mineros próximos. Se pasaba de la estrategia lineal de protección de vías de comunicación, seguida durante la guerra Chichimeca, a una estrategia de actuación en zonas de influencia. También aumentaron su tamaño y la guarnición de dragones (soldados equipados para hacer el servicio alternativamente a caballo o a pie) para poder realizar su misión en zonas muy extensas, poco pobladas y casi siempre inseguras, debido sobre todo a incursiones de diferentes tribus bárbaras.

La dureza de su misión hacía necesario que cada dragón dispusiera de varios caballos y una mula. Esto obligaba a los presidios a mantener una numerosa caballada que, casi siempre, tenía que pastar fuera del recinto del presidio, lo que requería un buen número de hombres para su vigilancia. Aun así, eran frecuente objeto de robo por parte de merodeadores indios.

Muchos de los soldados presidiales no eran peninsulares ni criollos. A menudo habían nacido en la propia frontera y pertenecían a las diversas castas en que se estructuraba la sociedad de la época. Los presidios solían ser enclaves multirraciales en los que, entre los soldados y sus familias, había blancos, mestizos, coyotes, indios, mulatos, negros….

La ocupación del sur de Texas se llevó a cabo en la segunda década del siglo XVIII para contrarrestar la llegada de los franceses, que se expandían desde Canadá hacia el sur siguiendo el curso del río Misisipi. En 1720, una pequeña expedición al mando de Pedro de Villasur fue enviada desde Santa Fe hacia el nordeste para investigar y valorar la presencia francesa. Llegó hasta Nebraska, en el centro geográfico de los Estados Unidos, donde fue masacrada por los indios pawnee, equipados con armas de fuego suministradas por comerciantes galos. La necesaria ocupación de Texas amplió los territorios bajo soberanía nominal española y también el tamaño de una frontera ya de por sí enorme y difusa.

Uno de los trabajos llevados a cabo para la mejora del sistema presidial fue el largo viaje de inspección que el brigadier Pedro de Rivera realizó por los presidios del norte de Nueva España. Este viaje dio lugar a la promulgación por el virrey marqués de Casa Fuerte del reglamento de presidios de 1729.

El reglamento, redactado en una época de relativa tranquilidad, intentaba poner orden en muchos aspectos del funcionamiento de los presidios, pero primó la reducción de costes del sistema presidial. La fuerza total de solo 1006 hombres distribuidos en 23 puestos se redujo a 734 hombres y 19 puestos.

A principios del siglo XVIII, una tribu nueva, los comanches, había aparecido en las grandes llanuras. Eran guerreros, cazadores y pastores nómadas y pronto se convirtieron en el grupo dominante en aquellas regiones gracias a su rápida y eficaz adopción del caballo. En campo abierto fueron militarmente superiores a sus competidores en la caza del cíbolo (bisonte), los apaches, a los que empujaron hacia el sur y suroeste.

No habían transcurrido muchos años desde la publicación del reglamento de presidios cuando, hacia mediados del siglo XVIII, los apaches, y también los comanches, intensificaron sus frecuentes y a menudo masivas incursiones de saqueo en los territorios españoles. Amplias zonas del norte de Nueva España padecieron un estado permanente de guerra de guerrillas que asolaría aquellos territorios durante muchos años.

Los apaches, como antaño los chichimecas, carecían del concepto de nación, su comercio y su agricultura eran muy limitados, no criaban caballos, pero aprendieron a usarlos y robarlos muy pronto. Eran guerreros y cazadores y precisaban de sus razias para sobrevivir. Las incursiones en venganza por las pérdidas sufridas también formaban parte de sus costumbres. Eran odiados por las tribus indias con las que tenían contacto y se resistían a la sedentarización, que los españoles promovían para intentar acabar con aquella forma de vida. Además, respetaban solo mientras les convenía los frágiles acuerdos de paz que los capitancillos de cada banda firmaban ocasional e individualmente con las autoridades españolas.

Un intento de aproximación a los españoles por parte de los apaches, motivado solo por la necesidad de estos de ayuda contra sus enemigos los comanches, tuvo lugar en Texas. Se fundó la misión de San Sabá, específicamente para los apaches. A pesar de la protección que debía recibir de un presidio situado a pocos kilómetros, una gran partida de comanches, taowayas y otras tribus arrasó la misión en 1758, pocos meses después de su fundación, dando al traste con el proyecto.

Algunos presidios españoles en el sur de los actuales Estados Unidos y norte de México

EL GRAN NORTE MEXICANO TRAS LA GUERRA DE LOS SIETE AÑOS

El destino de aquella frontera remota estaba ligado a lo que ocurría en otras partes del mundo. En 1763, se firmó la paz de París que puso final a la Guerra de los Siete Años, una especie de primera guerra mundial, en la que participaron casi todos los países europeos y se combatió por muchas partes del planeta. Las fronteras del virreinato de Nueva España cambiaron. Se perdieron Florida Oriental y Occidental, que quedaron en poder del Reino Unido y, a modo de compensación, Francia cedió la Luisiana.

Ante el mal resultado de la guerra, el monarca español Carlos III decidió que era el momento de poner orden en sus ejércitos y en el imperio, comenzando un periodo de grandes reformas borbónicas. En 1765, envió a Nueva España como visitador, una especie de inspector plenipotenciario, al jurista y político ilustrado José de Gálvez, que permanecerá en el virreinato hasta 1772.

Gálvez promovió numerosas acciones y reformas, que tendrían continuidad tras ser nombrado en 1776 Secretario de Estado del Despacho Universal de Indias (ministro de Indias).

Una de estas acciones fue la ocupación de Alta California, iniciada en 1769 y motivada por la necesidad de adelantarse a la amenaza que empezaban a suponer ingleses y rusos. Ello podía hacer peligrar la importante línea comercial del Galeón de Manila, que cada año venía desde Filipinas y navegaba por aquellas costas con destino a Acapulco.

Otra acción destacada fue un nuevo viaje de inspección por los presidios del norte del virreinato. La realizó el marqués de Rubí entre 1766 y 1768 y dio lugar a un nuevo reglamento de presidios, puesto en vigor por el virrey Bucarelli en 1772. Se abordaban muchos problemas de organización y funcionamiento, algunos de los cuales ya había intentado resolver el reglamento de 1729 con regular éxito. El punto más importante fue definir una línea de 15 presidios, separados entre sí unos 160 km y ubicados más o menos sobre la actual frontera entre Estados Unidos y México. Fuera de esa línea quedaban los presidios de Santa Fe (Nuevo México) y San Antonio (Texas). Otros, como Los Adaes (Texas), se suprimían y también se establecían algunos destacamentos para servir de enlace con los presidios más alejados.

La tarea de gestionar la reubicación de los presidios e implantar el reglamento se encargó a Hugo O’Conor, militar irlandés naturalizado español, antiguo gobernador de la provincia de Texas, que fue nombrado Inspector General de Presidios de las Provincias Internas del Norte de Nueva España. Realizó una ardua labor, mejoró la coordinación entre presidios y consiguió algunos éxitos contra los apaches, pero la violencia continuó.

En 1776, un antiguo capitán del presidio de Tubac que en 1774 había logrado abrir una ruta terrestre entre las provincias de Sonora y Alta California, el teniente coronel Juan Bautista de Anza fundó el presidio y la misión origen de la ciudad de San Francisco. Al mismo tiempo, las 13 colonias de la costa este de los actuales Estados Unidos proclamaron su declaración de independencia, dando comienzo la llamada Revolución Americana.

En 1777, siendo ya ministro de Indias, José de Gálvez promovió la creación de la Comandancia General de las Provincias Internas. Las provincias del norte pasaron a tener un estatus diferenciado del resto del virreinato, de forma que un Comandante General pudiera decidir con rapidez y coordinar todas las acciones militares para la defensa de estas castigadas provincias.

El primer Comandante General de las Provincias Internas fue Teodoro de Croix, aristócrata y militar francés al servicio de España. Completó la línea defensiva de presidios con una segunda línea basada en milicias locales y en las denominadas compañías volantes, que eran como las compañías presidiales, pero acuarteladas en poblaciones generalmente más a retaguardia.

Las tareas encomendadas a todas estas unidades eran muchas: patrullar el terreno adyacente hasta enlazar con las patrullas de los siguientes presidios de la línea, realizar escoltas, perseguir a partidas de merodeadores, participar en campañas junto a otras unidades, cuidar la caballada, proteger el propio presidio, visitar a los indios de paz asentados en las proximidades…. Para poder realizarlas con eficacia fue necesario ir aumentando de forma importante las plantillas previstas por el reglamento.

De Croix consiguió poner en servicio una fuerza de unos 900 hombres de guarnición, 900 en patrulla continua y 900 en campaña. En 1778 creó la denominada tropa ligera, que sustituyó a una parte de los soldados de cuera de los presidios. La tropa ligera no llevaba cuera, adarga, ni lanza, y se suponía era más adecuada para combatir a pie y en zonas de montaña. El estado de guerra en las provincias internas continuó, pero la nueva organización pronto empezaría a dar frutos. Por los servicios prestados, al cesar en 1783 en su cargo en las Provincias Internas, de Croix fue nombrado virrey del Perú.

Mientras tanto, España ayudaba eficazmente a los revolucionarios americanos contribuyendo de forma importante a la derrota británica final en 1783 y recuperando las Floridas. El principal protagonista de esta ayuda económica y militar fue el gobernador de Luisiana, Bernardo de Gálvez, sobrino del ministro de Indias, José de Gálvez.

Bernardo de Gálvez había luchado en Sonora contra los apaches cuando era capitán. Entre 1770 y 1771 había dirigido 4 campañas y resultado herido en un ataque de estos indios en la ciudad de Chihuahua, salvando la vida gracias al uso de la cuera. En 1785 fue nombrado virrey de Nueva España y, aunque falleció tras estar solo año y medio en el cargo, tuvo tiempo de escribir un documento conocido como Instrucción de 1786. En él, haciendo uso de su amplia experiencia personal en Sonora y Luisiana, establecía la estrategia a seguir en las Provincias Internas, sobre todo contra los apaches, considerados los más peligrosos e irreductibles enemigos.

Los puntos principales de la extensa y ampliamente aceptada instrucción de 1786 se resumían en la frase del propio Gálvez más vale una mala paz que una buena guerra y se concretaban en:
  • Mantener la presión militar sobre los indios, al grado de exterminar a los apaches si era necesario.
  • La confianza sostenida en la construcción de alianzas (el vencimiento de los gentiles consiste en empeñarlos a que ellos mismos se destruyan entre sí).
  • Los indios que quisieran la paz debían hacerse dependientes de los españoles mediante los regalos y el comercio (los regalos eran más baratos que la guerra y más efectivos que inútiles aumentos de tropas).
En 1779, el entonces gobernador de Nuevo México, Juan Bautista de Anza, infringió una severa derrota a los comanches lo que, unido a los efectos de una epidemia de viruela, facilitó la firma de un tratado de paz con estos indios en Nuevo México en 1786. Un año antes, el gobernador de Texas, Domingo Cabello, había firmado un tratado similar con los comanches de esa provincia, que se convirtieron de hecho en aliados de los españoles contra los apaches.

La implantación del reglamento de presidios de 1772 por Hugo O'Conor, la red defensiva puesta a punto por Teodoro de Croix, la aplicación de la instrucción de 1786 de Bernardo de Gálvez, los tratados de paz con los comanches logrados por Anza y Cabello, y los sucesivos nombramientos de competentes Comandantes Generales, dieron un gradual vuelco a la situación de las Provincias Internas.

Para mediados de la década de 1790, y a pesar de algún levantamiento como el los apaches mescalero en 1795, muchas bandas apaches habían sido pacificadas y estaban instaladas en las proximidades de presidios, donde recibían raciones y protección de los españoles (un precursor de las reservas indias implantadas en el siglo XIX por los Estados Unidos). La paz era relativa pero las infracciones, tanto de indios como de españoles, se consideraron acciones individuales, que no justificaban reanudar la guerra.

Los efectivos de las compañías presidiales, más los de las compañías volantes y los de tres compañías de indios amigos (dos de ópatas y una de pimas), se estabilizaron en torno a los 3000 hombres. A esta cifra hay que añadir las milicias, menores en número y de un valor militar muy variable según las unidades. Por tanto, se puede afirmar que 3000 soldados defendieron 3000 km de frontera.

La línea de presidios según el reglamento de 1772
(Mapa: M. Alonso Baquer. Ilustración: Juan de Aragón)

EPÍLOGO

Al comienzo del siglo XIX, esta frontera volvió a cambiar, primero al retroceder España a Francia la Luisiana y después al vendérsela Napoleón a los Estados Unidos. Esto dio origen a nuevos problemas fronterizos, ahora entre España y los jóvenes y expansionistas Estados Unidos.

La paz con los indios se mantuvo en la mayor parte de las Provincias Internas hasta la independencia de México, en 1821. En Texas lo hizo sólo hasta 1810, cuando los movimientos revolucionarios mexicanos y las injerencias norteamericanas asolaron la provincia, dejando vía libre a que apaches y comanches reanudaran sus correrías.

Texto original: F. Moreno del Collado ©
Revisado por: A. Vílchez, J. Serrano, M. Arranz, M. Rispa
Última actualización: 28 septiembre 2019

martes, 13 de agosto de 2019

Sucina, 25 años equipando escalada deportiva / Sucina, 25 years bolting rock climbing

Conocimos a José López, alias Sucina, cuando se nos estropeó el aire acondicionado y vino a nuestro apartamento a repararlo (email: Clima Sucina). Enseguida vimos que es una buena persona y un gran profesional. Pero hablando con él, nos enteramos que además es un experto escalador. El siguiente vídeo lo demuestra. Sus imágenes son impactantes (sobre todo el final).

We met José López, aka Sucina, when the air conditioning broke down and he came to our apartment to repair it (email: Clima Sucina). We immediately realised that he is a good person and a great professional. But speaking with him, we learned that he is also an expert climber. The following video proves it. Its images are shocking (especially the end).


TRANSCRIPTION

José López, known as Sucina, started climbing at 18 years old. 

When I was only 20 years old, when I saw the routes I thought that I would like to create something like this.

Close to my area is the Cabezo Gordo. Through my mountain club, they let me have a gas drill. Without any experience, but with a lot of motivation I started to try what it is to put a parabolt.

At first you bolt and you see that you can not imagine that they can made. But the years go by, and you see an evolution. And that the impossible can be possible.

After the Cabezo Gordo, we continue bolting in Murcia, in the Puerto de la Cadena. And then I would arrive at Cabezón de Oro.

CABEÇO D'OR - CABEZÓN DE ORO (Busot, Alicante)
I have spent 5 years of my life bolting here, in this crag. Routes of 40 meters, tufas. Very nice.

The first line was the one that caught my attention, and one of the most made. Sensación de pinzar. 

EQUIPING IN MULA (MURCIA)
After Cabeço d'or, Sucina continued to bolt on her land. 

I started with El Ferrari, and then the Perea ravine and the Perea cave.

The first way that I bolted was dedicated to my sister, the "Soledad". Then I bolted a second one, the "Joana, 8b". I bolted a third one, the "Antonia", which I dedicated to my mother. And, little by little, I was equipping the crag.

The climbing boom is beginning to affect the natural environments where it develops. Those who have learned in the rock, we really value the environment. But the people who leave the climbing gym maybe look more for the sporting zeal and the level.

Maybe, the ones we carry in the blood of bolting think differently. Create a route, clean it ... Take out the movements, and see how beautiful it is. And that people enjoy it later by climbing it.

We do not receive subsidies, we finance all the work that goes into bolting, all the material and travel.

At 20 parabolts. And each about € 1.5. More belay station. About € 40 comes one way price, about 20 plates. More or less.

Around Spain I will take about 500 routes. 25 years boltng. And what I have left, concludes Sucina.

See also: https://www.pasoclave.com/video-sucina-equipando-escalada-deportiva/

TRANSCRIPCIÓN

José López, conocido como Sucina, empezó a escalar con 18 años.

Con sólo 20 años, cuando veía las líneas pensaba que a mi me gustaría crear algo así. Equipar.

Cerca de mi zona está el Cabezo Gordo. A través de mi club de montaña, me dejaron un taladro de gasolina. Sin experiencia ninguna, pero con mucha motivación me lancé a probar lo que es meter un parabolt.

Al principio se equipa y ves que ni te imaginas que puedan salir. Pero van pasando los años, y ves una evolución. Y que lo imposible sí puede ser posible.

Después del Cabezo Gordo, seguimos equipando en Murcia, en el Puerto de la Cadena. Y después llegaría al Cabezón de oro.

CABEÇO D'OR - CABEZÓN DE ORO (Busot, Alicante)
Me he pasado 5 años de mi vida equipando aquí, en este sector. Vías de 40 metros, de chorreras. Muy bonitas.

La primera línea fue la que más me llamó la atención. Y una de las que más se hacen. Sensación de pinzar.

EQUIPANDO EN MULA (MURCIA)
Después del Cabezón de Oro, Sucina siguió equipando en su tierra.

Empecé con El Ferrari, y después la rambla Perea y la cueva Perea.

La primera vía que equipé se la dediqué a mi hermana, la "Soledad". Luego equipé una segunda, la "Joana, 8b". Equipé una tercera, la "Antonia", que se la dediqué a mi madre. Y, poco a poco, fui equipando la pared.

El boom de la escalada está empezando a afectar a los entornos naturales donde se desarrolla. Los que hemos aprendido en la roca, valoramos realmente el entorno. Pero la gente que sale del rocódromo quizás mira más por el afán deportivo y el grado.

Quizás, los que llevamos en la sangre eso de equipar pensamos de otra manera. Crear una vía, limpiarla... Sacarle los movimientos, y ver lo guapa qué es. Y que la gente la disfrute luego escalándola.

No recibimos subvenciones. Todo el trabajo que conlleva equipar, todo el material y desplazamiento lo financiamos nosotros.

A 20 chapas. Y cada una con el parabolt sobre 1,5 €. Más el descuelgue. Unos 40 € sale precio de una vía, de unas 20 chapas. Más o menos.

Alrededor de España llevaré unas 500 vías. 25 años equipando. Y lo que me queda, finaliza Sucina.

Vea también: https://www.pasoclave.com/video-sucina-equipando-escalada-deportiva/

jueves, 18 de julio de 2019

Acuarelas de aves / Bird watercolours

Nuestro amigo, el arquitecto y acuarelista Jesús María Herrero González, ha tenido la amabilidad de enviarnos las siguientes preciosas acuarelas de aves que ha pintado. Varias de estas especies se pueden ver en Hacienda Riquelme y alrededores. Esperamos que les gusten. Haga clic sobre cualquier imagen para ampliarla.

Especies mostradas: abejarucos, abubilla, gorrión (hembra), jilguero, oropéndola (macho), petirrojo (2) y pico picapinos.

Our friend, the architect and watercolourist Jesús María Herrero González, has kindly sent us the following beautiful bird watercolours he has painted. Several of these species can be seen in Hacienda Riquelme and surroundings. We hope you like them. Click on any picture to enlarge it.

Species shown: Bee-eaters, Hoopoe, Sparrow (female), Goldfinch, Oriole (male), Robin (2) and Great spotted woodpecker.