lunes, 19 de enero de 2026

El decisivo papel hispano en la independencia de EE. UU.

English version

En esta entrada presentamos un nuevo "microvídeo" (5'36"). Esta vez hablamos del papel decisivo de los hispanos en la Independencia de los Estados Unidos. Es un importante capítulo, a menudo ignorado, de la historia estadounidense. Desde Luisiana y la costa del Golfo hasta la América y Europa española, líderes, soldados y recursos hispanos desempeñaron un papel decisivo en el debilitamiento del poder británico y en el apoyo a la lucha por la independencia de las Trece Colonias. Este video invita al espectador a redescubrir las profundas raíces hispanas presentes en la fundación de los Estados Unidos y a replantear la dimensión global del nacimiento de la nación. Mira, aprende y comparte esta historia poco conocida.

La independencia de los Estados Unidos no puede entenderse sin el contexto internacional que la hizo posible. Tras la Guerra de los Siete Años (1756 a 1763), Inglaterra emergió victoriosa frente a España y Francia, pero muy endeudada. Para sanear sus finanzas impuso nuevos impuestos y restricciones comerciales a sus colonias norteamericanas, a la vez que les negaba representación en el Parlamento de Londres. La Proclamación Real de 1763, que prohibía la expansión al oeste de los montes Apalaches, agravó el descontento y condujo al estallido del conflicto en 1775.

Para las monarquías de España y Francia, la rebelión de las Trece Colonias inglesas representó una oportunidad estratégica para debilitar a Inglaterra y recuperar el equilibrio de poder perdido. Desde el principio, el rey español Carlos III decidió ayudar a la causa, aunque provisionalmente optó por hacerlo en secreto hasta estar debidamente preparado para la guerra contra Gran Bretaña y sin reconocer oficialmente la independencia ni a los representantes del Congreso Continental.

La ayuda española fue decisiva desde los primeros momentos. Juan de Miralles fue nombrado representante no oficial de España en el Congreso de Filadelfia. El comerciante y naviero Diego de Gardoqui envió desde la península Ibérica a los puertos de la costa este en manos de los insurrectos grandes cantidades de armas, municiones, pólvora y apoyo logístico de todo tipo. En Nueva Orleans, el gobernador de Luisiana, Luis de Unzaga, permitió el envío clandestino de suministros a través del río Misisipi. Su sucesor, Bernardo de Gálvez, amplió este apoyo, canalizando armas, municiones y pertrechos procedentes de Cuba y del virreinato de Nueva España. En 1776, un solo cargamento financiado en secreto por España y Francia incluyó decenas de miles de fusiles, cañones y uniformes, sin los cuales la revolución americana no habría sobrevivido.

España entró en guerra contra Inglaterra en 1779. A partir de ese momento, Gálvez dirigió una serie de campañas militares decisivas en la costa del Golfo de México. Estas operaciones fueron llevadas a cabo por fuerzas formadas por soldados de todos los rincones, etnias y razas de la monarquía Hispánica.

Desde Nueva Orleans, Gálvez expulsó a los británicos de la ribera oriental del Misisipi al tomar Baton Rouge y Natchez, eliminando una amenaza clave para los rebeldes. En 1780 conquistó La Mobila, actual Mobile, y en 1781 culminó su campaña con la toma de Panzacola, actual Pensacola, tras una audaz operación naval en la que él mismo entró en la bahía bajo fuego enemigo. Una gran expedición de refuerzo mandada por José Solano y Bote apoyó la última fase de la operación.

Estas victorias tuvieron un efecto estratégico fundamental: España cerró el acceso británico al Golfo de México, impidiéndoles el envío de refuerzos.

En 1780, el control español del río Misisipi fue asegurado por la defensa de San Luis de los Ilinueses, actual St. Louis, lo que garantizó el flujo constante de suministros hacia los patriotas americanos y bloqueó cualquier avance británico desde el norte.

España y Francia obligaron a Inglaterra a combatir en otros frentes, no sólo en Norteamérica. Esto le dificultó dedicar recursos a la guerra contra las Trece Colonias, ya que también tuvo que luchar en las costas de Centroamérica, en el océano Atlántico y el Caribe, Gibraltar, Menorca y el canal de la Mancha. La propia Inglaterra estuvo a punto de ser invadida en 1779, operación que se canceló al producirse una epidemia en la armada francesa. En 1780, la captura por el almirante Luis de Córdoba de un convoy de 55 barcos fue devastadora para los británicos.

La contribución hispana no fue solo militar. Hispanos de toda América aportaron dinero cumpliendo una Real Cédula contributiva de 1780. El enviado real Francisco de Saavedra obtuvo fondos en La Habana y canalizó grandes cantidades de reales de a ocho para financiar operaciones conjuntas con Francia. La decisiva batalla de Yorktown, en 1781, fue financiada con dinero español procedente en su mayor parte del virreinato de Nueva España y de los comerciantes y habitantes de La Habana.

La guerra concluyó con el Tratado de París de 1783. España recuperó la Florida, pero su mayor legado fue haber hecho posible el nacimiento de una nueva nación. Incluso la primera moneda oficial de los Estados Unidos fue el real de a ocho español, o peso hispano, del que proviene el símbolo “$”.

Sin el apoyo militar, financiero y humano del mundo hispano, la independencia de los Estados Unidos no habría sido posible. Es una contribución esencial que, durante demasiado tiempo, ha permanecido fuera del relato histórico dominante y que los hispanos no deberíamos olvidar y sí reivindicar.

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Hispanic's decisive role in U. S. independence

Versión en español

In this post, we present a new “microvideo” (5'36"). This time, we uncover a powerful and often overlooked chapter of American history. From Louisiana and the Gulf Coast to Spanish America and Europe, Spanish leaders, soldiers, and resources played a decisive role in weakening British power and supporting the fight for independence of Thirteen Colonies. This video invites viewers to rediscover the deep Hispanic roots embedded in the founding of the United States and to rethink the global story behind America’s birth. Watch, learn, and share this untold history.

The independence of the United States cannot be understood without the international context that made it possible. After the Seven Years' War (1756–1763), England emerged victorious over Spain and France, but heavily in debt. To restore its finances, it imposed new taxes and trade restrictions on its North American colonies, while denying them representation in the Parliament in London. The Royal Proclamation of 1763, which prohibited expansion west of the Appalachian Mountains, exacerbated discontent and led to the outbreak of conflict in 1775.

For the monarchies of Spain and France, the rebellion of the Thirteen English Colonies represented a strategic opportunity to weaken England and regain the lost balance of power. From the outset, Spanish King Charles III decided to support the cause, although he provisionally chose to do so in secret until he was properly prepared for war against Great Britain, and without officially recognizing the independence or the representatives of the Continental Congress.

Spanish aid was decisive from the outset. Juan de Miralles was appointed Spain's unofficial representative at the Congress of Philadelphia. The merchant and shipowner Diego de Gardoqui sent large quantities of weapons, ammunition, gunpowder, and logistical support of all kinds from the Iberian Peninsula to the ports on the east coast controlled by the insurgents. In New Orleans, the governor of Louisiana, Luis de Unzaga, allowed supplies to be sent clandestinely via the Mississippi River. His successor, Bernardo de Gálvez, expanded this support, channeling weapons, ammunition, and supplies from Cuba and the Viceroyalty of New Spain. In 1776, a single shipment secretly financed by Spain and France included tens of thousands of rifles, cannons, and uniforms, without which the American Revolution would not have survived.

Spain entered the war against England in 1779. From that moment on, Gálvez led a series of decisive military campaigns on the coast of the Gulf of Mexico. These operations were carried out by forces made up of soldiers from all corners and races across the Hispanic world: Canary Islanders settled in Louisiana, Spaniards from the Iberian Peninsula, from New Spain and from other viceroyalties, local militias, Native Americans, and Acadians. It was a collective, transcontinental effort that reflects the historical reality of the Hispanic world as a shared human and political space.

From New Orleans, Gálvez expelled the British from the eastern bank of the Mississippi by taking Baton Rouge and Natchez, eliminating a key threat to the rebels. In 1780, he conquered Mobile, and in 1781, he culminated his campaign with the capture of Pensacola after a daring naval operation in which he himself entered the bay under enemy fire. A large reinforcement expedition led by José Solano Bote supported the final phase of the operation.

These victories had a fundamental strategic effect: Spain closed off British access to the Gulf of Mexico, preventing them from sending reinforcements.

In 1780, Spanish control of the Mississippi River was secured by the defense of San Luis de los Ilinueses, now Saint Louis, which guaranteed a steady flow of supplies to the American patriots and blocked any British advance from the north.

Spain and France forced England to fight on other fronts, not just in North America. This made it difficult for England to devote resources to the war against the Thirteen Colonies, as it also had to fight on the coasts of Central America, in the Atlantic Ocean and the Caribbean, Gibraltar, Minorca, and the English Channel. England itself was on the verge of being invaded in 1779, an operation that was canceled when an epidemic broke out in the French navy. In 1780, Admiral Luis de Córdoba's capture of a convoy of 55 ships was devastating for the British.

The Hispanic contribution was not only military. Hispanics from all over America contributed money in compliance with a Royal Tax Decree of 1780. The royal envoy Francisco de Saavedra obtained funds in Havana and channeled large amounts of Spanish silver dollar coins to finance joint operations with France. The decisive Battle of Yorktown in 1781 was financed with Spanish money, most of which came from the Viceroyalty of New Spain and from merchants and residents of Havana.

The war ended with the Treaty of Paris in 1783. Spain regained Florida, but its greatest legacy was to have made possible the birth of a new nation. Even the first official currency of the United States was the Spanish silver dollar, or Spanish peso, from which the symbol “$” derives.

Without the military, financial, and human support of the Hispanic world, the independence of the United States would not have been possible. It is an essential contribution that, for too long, has been left out of the dominant historical narrative and that Hispanics should not forget but rather reclaim.

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domingo, 18 de enero de 2026

Los soldados presidiales

English version

En varias entradas de este blog ya hemos hablado de los "dragones de cuera", término que se utiliza con frecuencia para referirse a los soldados presidiales o soldados de cuera. Aunque funcionalmente fueran dragones, nunca se les denominó así en el Virreinato de Nueva España.

En este "microvídeo" (3'34") se cuenta quiénes fueron estos soldados, por qué se les llamaba "cueras", cuál era su armamento y equipo, qué misiones tenían encomendadas, el papel que desempeñaron en el norte del virreinato y sus cualidades como tropas de frontera.

El vídeo lo hemos realizado para la Asociación Cultural Héroes de Cavite.

Durante dos siglos y medio, los soldados presidiales defendieron la frontera norte del virreinato de Nueva España y fueron uno de los pilares de la presencia y exploración hispana de aquellos territorios. No desaparecieron definitivamente hasta la derrota de México en la guerra con los Estados Unidos.

Estos soldados eran conocidos también como cueras o soldados de cuera por el chaleco hecho con varias capas de piel curtida, la cuera, que usaban como protección frente a las flechas y armas blancas.

En el siglo XVIII, su armamento reglamentario incluía pistolas, escopeta, espada ancha y también lanza y adarga, que resultaban muy adecuadas para la lucha en aquellas remotas tierras. Este pesado equipo hacía necesario que cada soldado dispusiera de varios caballos. Solo así podían desempeñar con eficacia el gran número de tareas que tenían encomendadas: patrullas, escoltas, persecución de personas hostiles, participación en campañas, protección de misiones, de asentamientos, del propio presidio y su caballada... Y si les quedaba tiempo, trabajaban sus ranchos porque, además de soldados, solían ser pobladores de la zona.

La relativa seguridad que ofrecían los presidios animaba a otros a instalarse en los alrededores, dando como resultado el mestizaje de los pobladores y el germen de nuevas poblaciones, muchas de las cuales continúan existiendo hoy y conservan sus nombres españoles.

De los testimonios sobre los presidiales, el más descriptivo probablemente sea el que escribió el general Vicente Filísola durante la guerra de Tejas, en 1836. Decía así:

Esta clase de tropa era la más útil que podía encontrarse para transitar aquellos desiertos países porque los conocen a palmos, y además de ser tan valientes para batirse como cualquiera otra buena tropa, tienen otras muchas circunstancias apreciabilísimas que adquieren desde la niñez y perfeccionan con la experiencia y la costumbre de hacer correrías continuas para defender las fronteras y para perseguir a los bárbaros que las hostilizan.

Así es que saben distinguir toda clase de huellas, los días que tienen de impresas y las señas y humaredas que, por su número, posición y distribución en los lugares altos y bajos, en cuadros, triángulos, grupos, etc, sirven de medios de inteligencia a los mismos enemigos, y asimismo conocen las señales del tiempo, el cambio de temperatura y las horas de la noche por el curso de las estrellas.

Son excelentes tiradores, jinetes, y nadadores, incansables en las fatigas, extraordinariamente sobrios, cuidadores admirables de toda clase de animales, cautos contra todas asechanzas de los bárbaros, buenos bogadores, canoeros, utilísimos para el manejo de las carretas y mulas de carga, para la matanza de reses, y sin iguales para guías y correos en aquellos desiertos y veredas que nadie entiende ni conoce como ellos.

Fuente: Historia de la guerra de Tejas (1836). General Vicente Filísola

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The Presidial Soldiers

Versión en español

In several posts on this blog, we have already discussed the term “dragones de cuera,” which is often used to refer to presidial soldiers or cuera soldiers. Although they functioned as dragoons, they were never referred to as such in the Viceroyalty of New Spain.

This "microvideo" (3'34") explains who these soldiers were, why they were called cueras, what their weapons and equipment were, what missions they were entrusted with, the role they played in the north of the viceroyalty, and their qualities as frontier troops.

We made the video for the Héroes de Cavite Cultural Association.

For two and a half centuries, the presidial soldiers defended the northern border of the Viceroyalty of New Spain and were one of the pillars of the Spanish presence and exploration of those territories. They did not disappear definitively until Mexico's defeat in the war with the United States.

These soldiers were also known as cueras or cuera soldiers because of the vest made of several layers of tanned leather, the cuera, which they wore as protection against the arrows and bladed weapons.

In the 18th century, their standard weaponry included pistols, shotguns, broad swords, and spears and shields, which were very suitable for fighting in those remote lands. This heavy equipment made it necessary for each soldier to have several horses. Only then could they effectively carry out the many tasks entrusted to them: patrols, escorts, pursuit of hostile people, participation in campaigns, protection of missions, settlements, the presidio itself and its horses... And if they had time, they worked on their ranches because, in addition to being soldiers, they were often settlers.

The relative security offered by the presidios encouraged others to settle in the surrounding areas, resulting in the mixing of the settlers and the emergence of new towns, many of which still exist today and retain their Spanish names.

Of all the accounts of the presidiales, the most descriptive is probably the one written by General Vicente Filísola during the Texas War in 1836. It reads as follows:

This type of troop was the most useful that could be found to travel through those deserted countries because they know them like the back of their hand, and in addition to being as brave in battle as any other good troop, they have many other highly valuable qualities that they acquire from childhood and perfect with experience and the habit of constantly raiding to defend the borders and pursue the barbarians who harass them.

Thus, they know how to distinguish all kinds of tracks, how many days old they are, and the signs and smoke signals which, by their number, position, and distribution in high and low places, in squares, triangles, groups, etc., serve as means of intelligence for their enemies. They also know the signs of the weather, changes in temperature, and the hours of the night by the course of the stars.

They are excellent marksmen, horsemen, and swimmers, tireless in their efforts, extraordinarily sober, admirable caretakers of all kinds of animals, cautious against all the snares of the barbarians, good rowers, canoeists, extremely useful for handling carts and pack mules, for slaughtering cattle, and unmatched as guides and couriers in those deserts and trails that no one understands or knows as well as they do.

Source: History of the Texas War (1836). General Vicente Filísola

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jueves, 8 de enero de 2026

Personajes relevantes de la historia de España / Important figures in Spanish history

En la entrada publicada el pasado 31 de diciembre, les proponíamos un juego: adivinar quiénes eran los personajes de la viñeta incluida en dicha entrada. La respuesta la tienen a continuación.

In the post published on December 31, we proposed a quiz: to guess who the characters in the cartoon included in that post were. The answer is below.

jueves, 1 de enero de 2026

Sucina. Boletín El Gavilán nº25

Como es ya habitual, la primera entrada del año se la dedicamos al nuevo número del Boletín El Gavilán, el nº25, que edita Alberto Hill Giménez, director del CESC (Centro de Estudios de Sucina en Cataluña). Es el sexto año de andadura de esta publicación que tan bien recoge la pequeña historia de Sucina y sus gentes. Un tesoro para la memoria de los habitantes de esta población murciana.

Todos los boletines se pueden descargar libremente desde este enlace.